Abderrafie Ettalydy
Doctor en educación, sociedad y cualidad de vida. Universidad de Lleida.
La reciprocidad electoral es un acuerdo entre dos o más países que permite a los ciudadanos de un país votar en las elecciones locales del otro país y viceversa según el artículo 13, apartado 2, de la Constitución Española de 1978. Este tipo de acuerdos sólo pueden aplicarse a las elecciones municipales y no a las nacionales. Así, los ciudadanos y ciudadanas procedentes de países con convenio de reciprocidad podrán votar en las elecciones municipales. España tiene acuerdos de reciprocidad con 13 países, como Reino Unido, Nueva Zelanda, Chile, Ecuador, Cabo Verde, Bolivia, Colombia, Perú, Paraguay, Trinidad y Tobago, Corea del Sur, Islandia y Noruega. Esto significa que los ciudadanos de estos países que viven en España pueden votar en las elecciones locales españolas, y los ciudadanos españoles que viven en estos países pueden votar en sus elecciones locales. En este sentido, para votar en unas elecciones municipales es imprescindible tener la nacionalidad española o bien que el país de origen tenga un convenio de reciprocidad con España. Por lo tanto, las personas que sólo están empadronadas no tienen derecho a voto.
De entrada, Marruecos no tiene este convenio con España que permitiría a los españoles que viven en Marruecos votar y viceversa. Así pues, para alcanzar el derecho a votar en España, cualquier persona de origen marroquí o de cualquier otro país debe pasar por un proceso de 10 años de residencia legal para empezar los trámites al final de los cuales se convertirá en ciudadano español de pleno derecho. En este sentido, cabe afirmar que la asignatura de este acuerdo entre España y Marruecos es cuestión de tiempo. Así, una vez firmado el acuerdo, los ciudadanos de origen marroquí tendrán ese derecho a votar y se convertirán en el foco de atención de los partidos políticos locales. De esta forma podrán obtener el valor que merecen como colectivo más numeroso de Cataluña y podrán formar parte de los listados electorales o, incluso, podrán ser elegidos y formar parte de los gobiernos locales.
Está claro que esta medida de reciprocidad busca fomentar la participación política de las comunidades extranjeras residentes en España y reforzar las relaciones diplomáticas entre países involucrados. Sin embargo, lo más importante es buscar conseguir una sociedad inclusiva, igualitaria y equitativa donde todo el mundo pueda estar bien escuchado y bien valorado a nivel político, social y cultural.






English
Español
Deutsch
Français
العربية