Abdelkader EL FARSSAOUI
El Índice Global de Terrorismo 2024, elaborado por el Instituto de Economía y Paz, proporciona un análisis exhaustivo de las tendencias y el impacto del terrorismo en el último año. Utilizando datos de la base de datos TerrorismTracker de Dragonfly, este informe destaca los cambios significativos en la actividad terrorista y sus implicaciones para diferentes regiones del mundo.
1- Aumento de la letalidad a pesar de la disminución en el número de ataques
En 2023, el número de muertes causadas por terrorismo aumentó un 22%, alcanzando las 8,352, el nivel más alto desde 2017. Sin embargo, el número total de ataques disminuyó un 23% en comparación con 2022, reduciéndose a 3,350 incidentes. Este contraste sugiere una concentración en ataques más letales y planificados, elevando la tasa de mortalidad a 2.5 muertes por ataque, frente a 1.6 en 2022. La disminución en el número de ataques, acompañada por un incremento en su letalidad, refleja una evolución en las tácticas de las organizaciones terroristas hacia operaciones más precisas y destructivas.
2- La región del Sahel: epicentro del terrorismo
El informe subraya que la región del Sahel, en África subsahariana, se ha convertido en el nuevo foco mundial del terrorismo. Burkina Faso es ahora el país más afectado, registrando un aumento del 68% en las muertes y acumulando cerca del 25% de las muertes globales por terrorismo. Este fenómeno responde al debilitamiento de la gobernanza, golpes de estado y la expansión de grupos como Jamaat Nusrat Al-Islam wal Muslimeen (JNIM) y el Estado Islámico (IS), que han intensificado sus ataques, aprovechando la inestabilidad política.
3- El ataque de Hamas en Israel: un punto de inflexión
Uno de los eventos más impactantes de 2023 fue el ataque de Hamas en Israel el 7 de octubre, que dejó 1,200 muertos. Este fue el mayor ataque registrado desde el 11 de septiembre de 2001 y alteró significativamente la dinámica geopolítica de la región. Las represalias militares israelíes resultaron en más de 25,000 muertes palestinas hasta febrero de 2024, exacerbando las tensiones y el sufrimiento humano en la zona.
4- Disminución del terrorismo en Afganistán e Irak
A diferencia de la situación en el Sahel y Medio Oriente, Afganistán e Irak experimentaron mejoras notables. Las muertes por terrorismo en Afganistán se redujeron un 81%, marcando la primera vez desde 2019 que el país no lidera la lista de los más afectados. Por su parte, Irak registró una caída del 65% en muertes y salió del grupo de los diez países más impactados por primera vez desde el inicio del índice.
5- La caída del terrorismo en Occidente
El terrorismo en Occidente alcanzó su nivel más bajo en 15 años, con una reducción del 55% en los ataques, que pasaron de 176 en 2017 a solo 23 en 2023. Sin embargo, persisten las preocupaciones sobre un posible repunte en 2024, especialmente ante la inestabilidad política y los desafíos relacionados con las próximas elecciones en numerosos países.
6- Los grupos más letales: cambios y continuidades
El Estado Islámico (IS) mantuvo su posición como el grupo terrorista más mortífero de 2023, a pesar de una disminución del 17% en los ataques y muertes atribuidos a él. Otros grupos, como Hamas, JNIM y Al-Shabaab, demostraron un aumento en su actividad, destacando la persistente amenaza que representan en regiones específicas, como Oriente Medio y el Cuerno de África.
Perspectivas futuras
El informe destaca la complejidad del terrorismo moderno, influenciado por conflictos armados, tensiones socioeconómicas y la convergencia con el crimen organizado. Aunque algunas regiones muestran mejoras, otras, como el Sahel, enfrentan una creciente inestabilidad que requiere respuestas coordinadas y sostenibles. Combatir el terrorismo de manera efectiva implica no
solo enfoques militares, sino también políticas que aborden las causas profundas, como la pobreza, la corrupción y la exclusión social.






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