Sara Halmi*
A lo largo de la historia, por lo que generalmente sabemos, las mujeres no han desempeñado un papel muy importante en los cargos y funciones religiosas a causa de las convicciones que los hombres tenían con respecto a la tarea del género femenino en la vida. De hecho, en las tres religiones monoteístas sobre todo en las corrientes ortodoxas más rígidas las mujeres no pueden ejercer funciones de carácter religioso porque se trata de cargos que están restringidos a los hombres.
Aunque vivimos en el siglo XXI y las sociedades desarrollaron su propia idea de la educación y del trabajo de la mujer, las mayorías de las veces parece que las características que se les atribuyen siempre están centradas en el ambiente de la educación de los niños y del cuidado del hogar. ¿Pero si pensamos en el contexto religioso qué pasa? ¿hay una libertad y un feminismo religioso dentro de la religión islámica y judía? Gracias a la globalización y al libre movimiento de los ciudadanos en Europa y en el mundo en general, las religiones que siempre han parecido “extrañas” a la cultura cristiano-europea empiezan a ser conocidas mucho más y de esta manera también dentro de las comunidades musulmanas y judías se empiezan a desarrollar ideologías religiosas feministas que dejan a las mujeres tareas importante y de gran influencia a nivel socio cultural. Destacan ejemplos de mujeres imam en Francia: Anne-Sophie Monsinay et Eva Janadin son las primeras mujeres convertidas al islam que “guiaron” a la oración a varios hombres y varias mujeres en Paris; también Sherin Kankhan se ha convertido en un personaje importante: es la primera mujer imam sin hiyab en Copenhague líder de una mezquita feminista. También tenemos ejemplos de liderazgos de sinagogas por parte de mujeres rabinas: Delphine Horvilleur que fue rabina (y despues de ella tendremos en la mayoría de los casos mujeres rabina) en Paris en 2013, Lila Kagedan la primera mujer rabina en una congregación ortodoxa y Barbara Aiello, la primera rabina en Italia exponente del movimiento judío progresista y que empezó en 1999 en Milan.
Las mujeres representan el punto de partida para una revisión de las fuentes religiosas que nos enseña una nueva imagen del género femenino: las mujeres son cambiamiento, gracias a estas mujeres, su función en todo el mundo podrá ser valorizada y las religiones dejarán de ser consideradas machista y que privilegian a los hombres primeros. El hecho de que un imam mujer sin hiyab es líder de una mezquita en Copenhague es algo claramente muy novedoso y que tiene que ser modelo para la cultura y tradición cristiana que no tiene consideración de la mujer en cargas religiosas. Quizás un día, podríamos ver de la ventana del Palazzo Apostolico frente a la majestosa Piazza San Pietro una mujer en calidad de Papa pronunciar su Ángelus.
Dottoressa di “Lingue, culture e società dell’Asia e dell’Africa Mediterranea” alla Ca’ Foscari di Venezia in lingua araba ed ebraica ed iscritta al master “Culturas árabe y hebrea: al-Andalus y mundo árabe contemporáneo” nella cittá di Granada.*






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